El Síntoma como Portal: de la herida al cuerpo.

Hambre emocional. Desórdenes que atraviesan el cuerpo. Fatiga que vuelve lento el tiempo. Cortisol que arde en silencio. Adicciones que intentan llenar vacíos antiguos. Inflamaciones que hablan sin palabras. Ansiedad que acelera. Depresión que apaga. Amenorrea que detiene el ritmo.

Estas son algunas de las razones por las cuales llegan muchas personas a mis sesiones.

Y estas no son enfermedades, son síntomas:

señales vivas de un cuerpo que ha tenido que aprender a sostenerse desde sus heridas.

Durante mucho tiempo nos enseñaron a silenciar el cuerpo: a ignorar el dolor, a minimizar el cansancio, a funcionar aunque adentro estemos quebrándonos.

Y así, sin darnos cuenta, empezamos a vivir desde nuestras heridas.

La mente es la que nos hace creer que estamos rotos, que no podremos revertir lo que sentimos, que estos síntomas son permanentes y terminarán por definirnos. Es en realidad, el ego que teme soltar el control, atravesar el dolor real, y sentirse incómodo.

Y así el cuerpo queda relegado, guiado por una mente que ordena, controla, exige y muchas veces, enferma.

Según el Ayurveda, las causas superiores de la enfermedad son:

“El error del intelecto, el uso inapropiado de los sentidos y las consecuencias del clima”.

Por eso, el síntoma es una compleja oportunidad, un llamado al cambio, una forma de satisfacción pulsional que el psiquismo crea para gestionar un conflicto reprimido. El sintoma aparece para traer una ganancia secundaria y asi, lograr un equilibrio –homeostasis, aunque este sea una ilusión, una calma de manera temporal.

Los síntomas son una invitación profunda del alma.

“Es nuestra relación con el síntoma y la negación de lo que nuestro cuerpo –fisico, emocional, energético y mental siente, lo que nos ata y no nos deja sanar a largo plazo”.

Entonces… la salida se encuentra en el mismo CUERPO.

Tu eres el portal.

La encarnación de el cuerpo, es el puente entre el pasado y el futuro, entre el cielo y la tierra, entre la fuente creadora y lo que creamos, entre el veneno y la cura.

Tal vez tu síntoma te está diciendo:

  • “Necesito descanso.”

  • “Necesito que sueltes algo.”

  • “Necesito sentir seguridad.”

  • “Necesito espacio para volver a confiar.”

  • “Necesito que me mires.”

El camino no es controlar más. El camino es volver a habitar-te.

Volver al cuerpo no es una metáfora espiritual: es un acto radical de presencia.

La Respiración.
El Movimiento.
La Nutrición consciente.
El Yoga.
El Ayurveda.
La Meditación.
La Naturaleza.
El registro amoroso de nuestras emociones.
La activación de los sentidos.

Son portales al instante presente, al instante en el que dejás de huir y empezás a estar.

Y cuando volvés al cuerpo, algo se reacomoda…


El síntoma deja de ser amenaza. Se convierte en guía.


Y desde esa guía, poco a poco, dejás de vivir desde tus heridas, y empezás a vivir desde tu verdad.

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Break the Stress Cycle: Why Regular Cortisol Detoxing is essential for your well-being.

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